miércoles, 9 de octubre de 2013

Carnalitos de leche

Esta mas bien podría contarse cómo una historia prestada, no es que yo sea ajeno al momento mas bien no estuve presente y quizás me importa contártelo porque sé que en cierto modo esto es un desenlace.


"...no sé porque, después de leer tu blog, cómo que te empecé a ver cómo un camarada, cómo un amigo.
estoy armando el mio,luego te lo corro, espero no te saques de onda.
suerte mi niño hermoso, encuentra lo que buscas."
Así fue y justo con esas palabras que  Trawvitz dejo constancia de su paso por mi blog y por ende fue que se entero de aquella cita en el bar donde  Cruzito trabajaba,
de algún modo siempre intuí que Trawvitz no debía  conocer     a Cruzito pero pasó.
"Te estimo mucho y debo contarte algo" sentí miedo cuando Cruzito me mando eso por el chat de feisbuc, uno siempre espera lo peor cuando le dicen esas oraciones o el típico y escalofriante "tenemos que hablar" (odio esa en particular); "me encontré a Trawvitz el finde en  la purísima"
ok, ya sé por donde va el pedo, ¿miedo?  n´hombre, si hasta me orine del shock...
Trawvitz entró al congal y Cruzito lo vio.
Cruzito dio media vuelta y trawuvitz siguió a la barra.
Trawvitz se acerco con un par de chelas y Cruzito no entendió.
¿Eres Cruzito verdad? pregunto Trawvitz y  le alcanzo una chela.
Cruzito estaba en drogas y  dejo que Trawvitz prosiguiera.
"Pensé que cuando te conociera  te partiría la madre " dijo Trawvitz pero añadió  después un "y la neta no sé si quiero hacerlo" Cruzito  del modo mas polait le respondió "pues haz lo que quieras";  la razón del rancio odio de Trawvitz  radica en aquella ocasión cuando  le reclame  "supuestas" infidelidades constatadas por el mismo Cruzito  mucho tiempo atrás, jamas sabré si fueron ciertas o no pero la neta ya me valen tres kilos de reata. 
La charla se prolongo y en realidad de las cosas que hablaron  jamas podre enterarme a ciencia cierta, fue de esas momentos efímeros que el estado alterado  conservara de modo  celoso cuasi perro rabioso. Al final de la charla Trawvitz se despidió con un abrazo y le dijo en tono de complicidad y a modo de tregua  "pues a final de cuentas somos carnalitos de leche, ¿no?"