martes, 30 de julio de 2013

La piedra angular de la cordura.

Algunos findes atrás me dí uno de esos llamados "atascones" que en mi escala van del "atascon casual" al "atascon ñero" y en esos términos me supe manejar de cierto modo como un experto, hasta que llegue al master de los atascones, al cual llame "atascon jarcor", dos días seguidos de alcohol, mota y cocaína, mucha cocaína, mas de la que estaba acostumbrado, el lunes siguiente no pude ir a trabajar de la terrible resaca que ahondaba en todo mi yo, y escribí lo siguiente para nunca olvidar que el "atascon jarcor" no es cosa de calientahuevos.
"hoy es lunes y son poco pasadas de las 8 am, debería ya estar en la oficina, pero desperté mas que cansado, luego medite un poco desde cama en todas las cosas que me gustaría hacer y las que en realidad urge que haga y termine por decidir que no iré a trabajar. Las mejores respuestas aparecen en el piso de la regadera (baño mismo que por cierto urge le de una lavada). Me siento culpable por no ir a trabajar, pero también solo iría a poner mi carita de zombie."
El martes llegue al ofis y solo me excuse diciendo "es que quise sacudir mis alfombras y me lastime la espalda, por eso no vine".

2 comentarios:

  1. Lo mejor son los pretextos.
    "Me desperte muy mal, me dio diarrea"
    "Mi mamá ncesitaba que la acompañara al doctor"
    "Me quede encerrado por que mi compañero de piso se llevo mis llaves"
    "No tuve dinero para el transporte"
    "Me puse hasta la madre y como me deprimí no quería agrandar mis sentimientos al ver sus putas caras de todos los días pero hoy ya estoy bien y puedo volver a fingir"

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    1. Algún día llegare y simplemente les diré "me puse hasta la madre de coca y la resaca me duro hasta ayer, sorry mil"

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