viernes, 2 de agosto de 2013

El Bull.

Ángel era mejor conocido como "el bull", era uno de esos personajes del barrio, famoso por ser el dealer de la coca, estar muy guapo y además ser abiertamente gay, cuando yo lo conocí el tenía 24 años, yo apenas acababa de entrar a la secundaria, osea tenía 12 años.
Nos conocimos por una amiga de mi generación (bastante golfita la morra) un día que yo estaba afuera de su casa y el iba pasando, se saludaron y me lo presento, charlamos un buen rato los tres y sin mas se sentó a mi lado y me empezó a abrazar, yo sentía el cuerpo hinchado de adrenalina solo de pensar "no mames, mi mamá se pondría rabiosa si me viera aquí"  yo intuía que aquello simplemente no estaba bien y como dice la Dra, Violetta R. Schmidt "y ya ves que las putas idioteces son mas guapas y mas interesantes que las chingadas sensateces". Ese día quedamos para vernos esa misma semana, me dijo paso por ti a la salida de la escuela, y así fue; mi uniforme era gris con azul marino (siempre odie usar uniforme) y mi mochila era gigante, típico look de puberto en secundaria, me subí a su carro ante la mirada atónita de mis compañeros y nos fuimos a dar el rol, bueno no fue exactamente ir a dar el rol mas bien me llevo a un lugar en "putolejos town" y ahí fajamos en su nave, atascon total, tenía buena pinga eso lo recuerdo perfectamente; aquello se convirtió en habito, y después de dos meses y de haberme robado "mi primer cogida" el tipo simplemente me corto... le hice una carta en una hoja cuadriculada de cuaderno y le dije "siempre supe que salias con mas weyes y nunca me importo, quiero seguirte viendo y que sigamos cogiendo, como amigos si tu quieres", y así fue.
Yo siempre al llegar de la escuela me dormía hasta como las 5 de la tarde, después de tomar mi siesta abro los ojos y veo que mi mama esta sentada cerca de mi cama y me la suelta "quiero hablar contigo", carajo seguro ya sabe que reprobé 5 materias; mi papá y mi mamá sabían perfecto quien era el bull y ya les habían llegado rumores de que me habían visto con el, pero esa vez mientras yo tomaba mis siesta post colegio, el bull se atrevió a ir a mi casa en su carro y tocar a la puerta para preguntar por mi, mi papá emputadisimo y en su papel de padre protector lo corrió a punta de madrazos, no sin antes amenazarlo para que no se me acercara, y de eso justo era lo que mi mamá quería hablar, me contó lo que paso y papa entro a mi cuarto y me dijo "lo que tu quieras hacer con tu vida es totalmente tu decisión y yo la respetaré siempre, solo te pido que no te acerques a esta persona porque es un malintencionado y anda en rollos pesados, estas muy niño aun como para andarte metiendo con gente de esa calaña" realmente ese discurso me llego muy cabron sobre todo porque era la primera vez que hablábamos directamente de mis preferencias sexuales, mis papas son muy liberales y jamas me prohibieron nada, era la primera vez que me pedían algo así .. les hice caso y deje de buscarlo. 
Al par de semanas iba yo de regreso a mi casa cuando salí de la escuela y me cierra el paso un carro, era el bull again, "ya viste lo que hiciste cabron? mas te vale que te andes con cuidado o le enseñare a tu papá las cartitas que me mandabas" ja, y no se de donde pero me arme de huevos y le grite "pues hazlo puto, y ya verás que te pone en tu pinche madre" se arranco y no lo vi nunca mas.
Ahora entiendo que todo aquello era pederastia pura, ahora entiendo que nada tenía yo que hacer ahí, ahora entiendo que no es normal que un wey de 24 ande buscando morritos de 12.
En el 2009 mataron al bull a unas 5 calles de la casa de mis papas, le dispararon desde una motoneta, era un ajuste de cuentas entre dealers, en el lugar pusieron una de esas horrendas cruces de metal que tiene una placa que dice "al hijo, hermano, amigo y buen hombre bull".

3 comentarios:

  1. Que buena historia L. La verdad es que dudaba mucho que tus historias fueran a interesarme pero justo te vi en la pantalla contando esto, escribiendo las cartitas y en tu uniforme. Eres un PUTOHECHOYDERECHO me cae. :)

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  2. Todos hemos tenido un Bull, a los doce o las veinticinco, nunca se acaban esos cabrones que nos matan una vida y nos hacen resurjir. Que en paz descanse, porque tu seguiras viviendo.

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